nothing lasts forever...

lunes, 16 de agosto de 2010

Todas esas cosas que no puedo decir

Tengo un problema, como para variar, con alguien que se hace llamar mi...allegado, dejemoslo en eso.
Este problema, aunque al principio me pareció que solo tenia un tiempo, digamos un par de días, realmente tiene semanas y meses, por no decir un año.
Supongo que cuando realmente surgió, al tratarlo la primera vez lo 'emparche', mas o menos bien. Pero el parche no era una solución definitiva, era una provisional en espera de esta. Pero nunca llego, con lo cual el parche paso de provisional a definitivo y dado que su objetivo no era tal, después de un tiempo ya no aguanto mas y cedió.
Y el problema reapareció. Con otro nombre, otra cara y otras palabras, pero en definitiva el mismo. Y la solución fue la misma
Y así vivimos a lo largo de un año. Un largo y, he de decir, nefasto año, esperando a esa milagrosa solución definitiva que nunca llegaba y que prometía salvar eso tan único que una vez tuvimos.
Y acá estamos otra vez. Solo que esta vez siento que es mas grave. La solución definitiva nunca llego, y aun la seguimos esperando. Pero yo ya perdí la fe y realmente espero lo peor. 
La razón es que esta vez no me importa. Todas las demás si, no quería que se acabara. Me sentía triste, sola y desesperada ante una situación que se me escapaba de las manos.
Esta vez no. Simplemente no me importa si esta o si no esta. Si sigue o se acaba. Si me llama o no.
Me siento fría y unattached. Ya no siento esa conexión especial, esa necesidad de estar al lado de esa única persona que te hace simplemente feliz.
Ya no lo siento.
Y mi peor problema es que sé que cuando entro en esta situación de Ice Queen puedo llegar a ser una total y absoluta bitch. Hardcore style.
Y aunque ya no siento ese afecto que antes existía, no quiero dañarlo, no quiero decir cosas que no se merece y de las cuales quizás me arrepienta.
No quiero decirle que ya no lo siento. Ni que ya no me importa. Ni que creo que me estuve engañando a lo largo de todos estos meses, demasiado asustada de quedarme sola, y que en realidad la única razón por la que siguió es esa.
No quiero...
Pero aun así lo necesito.
Soy de esa clase de personas que tarde o temprano tienen que decir las cosas, cuanto mas tarde peor.
Pero también soy dura, poco sensible y, admitámoslo, demasiado brusca.
Con lo cual, lo poco de mi lado racional que queda me impide a toda costa decir nada.
Pero lo siento crecer dentro mio y necesito dejarlo salir.
Pero no. No es el momento. No estoy segura.
Recurriendo una vez mas a mi ya muy desarrollada y recurrente habilidad de intentar emparchar un agujero negro con un pedazo de tela que le corte a un pantalón, decidí optar por este medio y no, una vez mas, por la solución definitiva.
Quizás alguien lo lea. Quizás no. Pero al menos algo me descargue...algo...
Y todo esta revelación la tuve mientras estudiaba contabilidad...quién lo hubiera dicho...tendría que volver a ello....

0 comentarios:

Publicar un comentario